Empoderamiento económico y laboral de la mujer atlanticense

 

Por: Liceth Reales Silvera

¿Cómo desarrollar estrategias focalizadas que aporten al empoderamiento económico y laboral de la mujer atlanticense? Responder a este interrogante, requiere de un trabajo arduo, revisión exhaustiva de la literatura y construcción crítica del conocimiento desde la praxis y realidad de la mujer atlanticense. En este artículo, se aborda de manera general este tema de discusión, tomando como centro de análisis la mujer, agente social de transformación y potenciación socioeconómica.

Es fundamental en este proceso de análisis crítico, revisar los avances en materia de Política Pública  y analizar los desafíos para el fortalecimiento económico y social de la mujer, con el fin de articular estrategias focalizadas que faciliten  la inclusión laboral y  el desarrollo de emprendimientos sostenibles, resaltando el valor de las mujeres líderes y emprendedoras como agentes que aportan al bienestar y el mejoramiento de la condiciones de vida de sus comunidades.

¿Cuáles son los avances y desafíos para el empoderamiento económico y laboral de la mujer?

 La participación de la mujer en el mercado laboral y la dinámica socioeconómica colombiana constituye tema central de análisis en la formulación y puesta en marcha de la Política Pública Nacional de Equidad de Género para las Mujeres. Dentro de los ejes temáticos de acción contempla la autonomía económica y el acceso a activos, considerando de gran relevancia la inserción de las mujeres al mercado laboral y actividades productivas  desde un accionar intersectorial que permita avanzar y superar las brechas de inequidad y desigualdad.  (Consejo Nacional de Política Económica y Social República de Colombia, y Departamento Nacional de Planeación, 2013).

El pasado mes de marzo, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se desarrolló la Comisión Jurídica y Social de la Mujer, en este espacio en el que participó Colombia, el empoderamiento económico y laboral de las mujeres fue punto central de la agenda, como condición para el desarrollo, superación de la pobreza y crecimiento de los países. Según cifras presentadas por la ONU: las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, realizan 2,5 veces más trabajo de hogar y de cuidado no remunerado, tan sólo un 28% de las mujeres trabajadoras del mundo disfrutan de licencia de maternidad remunerada, entre otros datos. Así mismo señala que al ritmo actual las brechas de género entre hombre y mujeres sólo se podrían superar en 70 años. (Presidencia de la República, 2017).

El Gobierno Nacional ha tenido avances en la estructuración de modelos y programas que velen por la inclusión y participación de las mujeres al aparato económico y productivo. El incremento en el nivel educativo, la posibilidad de tomar decisiones sobre su fertilidad y su rol dentro del hogar han permitido una mayor visibilidad de las mujeres en el mercado laboral. Para el 2011 la tasa de participación nacional femenina fue 52.8%, mientras que en 1950 era de 19%. (Consejo Nacional de Política Económica y Social República de Colombia y Departamento Nacional de Planeación, 2013).

Es un desafío lograr una verdadera inclusión de las mujeres en el aparato productivo y social del país, especialmente de las mujeres en condiciones de pobreza, procedencia rural o víctimas del desplazamiento forzado en Colombia.  Ibáñez y Moya (2007) argumentan que si bien programas como El Plan Integral para la Atención a la población Desplazada del Sena, han contribuido en el mejoramiento de la vida de estas personas, los desplazados una vez terminan los cursos de formación en emprendimiento, tiene dificultad para acceder al mercado laboral.

La gestión y la ejecución de los programas de desarrollo productivo impulsados por el Gobierno, han permitido la formación de pequeños negocios que solventan la economía de estas mujeres a corto plazo. No obstante, los programas y estrategias en esta materia, resultan aún débiles para atender y responder con soluciones a largo plazo, siendo indispensable un mayor monitoreo y sostenimiento de las intervenciones y políticas ejecutadas en pro del bienestar de esta población. (Brooking-London School of Economics, 2011).

Lautaro y Bernal (2013), en su análisis de políticas y empoderamiento para el desarrollo de las mujeres rurales colombianas afirman,  que a pesar de tener una gran capacidad de autogestión y organización; es necesario mejorar el acceso de las mujeres campesinas, afrodescendientes e indígenas a la oferta institucional para el desarrollo de estrategias de empoderamiento en el sector agropecuario y participación en las asociaciones económicas.

¿Qué se ha logrado a nivel local?

 

El departamento del Atlántico con una población estimada de 2.518.096 habitantes. (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, proyección 2017), está conformado por 23 municipios con potencial social y económico. La Gobernación del Atlántico ha trabajado por el fortalecimiento empresarial de 700 mujeres con 145 unidades productivas relacionadas con la belleza, moda y gastronomía del Caribe. (El Heraldo, 2016).

Desde el escenario del posconflicto, la administración departamental en su Plan de Desarrollo (2016-2019), está comprometida con la estructuración de estrategias territoriales que respondan de manera integral al desarrollo social y económico del departamento. Asimismo desde la perspectiva de Género busca promover la igualdad e inclusión de la mujer atlanticense, disminuyendo o eliminando las barreras que impiden que ésta tenga una mayor participación y actuación en escenarios que incluyen desde aspectos socioeconómicos, culturales hasta de orden político.  (Gobernación del Atlántico, 2016).

 

Al respecto el Plan de Desarrollo (2016-2019) contempla:

 

“En el sector equidad de género se puede resaltar como situación positiva el programa bandera de la Secretaría de las Mujeres “Transfórmate Tú Mujer” que benefició a 11.525 mujeres mediante el empoderamiento económico y entrega de 845.066 insumos y maquinarias a 1.247 micro negocios asociativos conformado por mujeres” (Gobernación del Atlántico, 2016, p. 43).

Dentro de las iniciativas de la mujer atlanticense, sobresale el fortalecimiento empresarial y social de microempresarias agrupadas en la Asociación de Artesanas de Chorrera (ASARCHO) marca “Arte & Tejido”, emprendimiento que desde el 2009 ha sido apoyado por la Fundación Gases del Caribe, brindando financiación y acompañamiento continuo a este grupo de mujeres emprendedores. Este ejemplo permite evidenciar como el acompañamiento y formación en los procesos de emprendimiento es un factor clave para impulsar la sostenibilidad y trabajo colectivo de la mujer como líder empoderada en sus comunidades.

 

¿Cómo desarrollar intervenciones estratégicas que aporten al empoderamiento económico y laboral de la mujer atlanticense?

 

El fortalecimiento económico y laboral de la mujer atlanticense debe partir  de su potencial social y comunitario. Montero (2009), argumenta que, el fortalecimiento es un proceso que permite a los miembros de la comunidad, desarrollar conjuntamente capacidades y autogestionar recursos para controlar su condición de vida. El compromiso, su actuar consciente y crítico, facilitan la transformación de sus entorno, teniendo en cuenta sus necesidades y aspiraciones.

Las mujeres asumen un rol protagónico en la toma de decisiones y negociación en sus comunidades, su participación en el mercado no solo genera un impacto sobre sus condiciones de vida, sino que crea fuerzas colectivas que movilizan a la comunidad a la búsqueda de soluciones y estrategias para solventar sus necesidades. El capital de la mujer atlanticense es de alto valor, siendo fundamental construir modelos de emprendimiento social que articulen redes económicas de apoyo, en la que se conecten productores, mujeres emprendedoras y consumidores de los municipios del departamento, acercando el comercio justo al consumo responsable, desde una economía incluyente en la que por medio de ferias solidarias, fortalecimiento empresarial de sus unidades productivas y formación continua potencialicen sus unidades de negocio.

En conclusión, para el diseño y ejecución de estrategias que faciliten la inclusión y participación de las mujeres en el mercado laboral y productivo, es clave valorar el potencial comunitario de la mujer líder y emprendedora que transforma su realidad; es en sus nichos de accionar y negociación, en los cuales las mujer emprende colectivamente sus modelos de negocio y aporta valor. Sin embargo para lograr la sostenibilidad de los emprendimientos, es necesario acciones conjuntas e intersectoriales, en las cuales se trabaje articuladamente con instituciones gubernamentales y no gubernamentales, partiendo de un modelo de fortalecimiento comunitario que impulse en la mujer atlanticense: compromiso, autogestión, control y participación inclusiva.

 

Referencias

 

Brookings London School of Economics (2011). Desplazamiento interno en las comunidades de la zona de recepción: Estudio de caso en Bogotá, DC Colombia, en las localidades de Suba y ciudad Bolívar, (online),  disponible en: http://www.acnur.org/t3/uploads/media/8470.pdf?view=1

 

Botero, M., y Reales, L. (2013). Diseño de un modelo de economía solidaria para pequeños productores agrícolas  y consumidores en el departamento del  Atlántico, Inpsicon Ltda.

 

Consejo Nacional de Política Económica y Social República de Colombia, y Departamento Nacional de Planeación, (2013). Documento Conpes Social, equidad de género para las mujeres. Bogotá, Colombia, (online), disponible en: https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Conpes/Social/161.pdf

González J. (28 de diciembre de 2016). Mujeres del Atlántico crearon 145 microempresas.  El Heraldo.

Fundación Gases del Caribe. (s.f.).  Artesanas de Chorrera estrenan sede propia.  Disponible en: http://fundaciongasesdelcaribe.com/Contenido/Default.aspx?id=762

 

Gobernación del Atlántico. (2016). Plan de Desarrollo del departamento del Atlántico (2016-2019).

 

Ibáñez A., y Moya, A. (2007). La población desplazada en Colombia: Examen de sus condiciones socioeconómicas y análisis de las políticas actuales.

 

Lautaro, J., y Bernal M. (2013). Políticas y experiencias territoriales relevantes para el empoderamiento de las mujeres rurales Colombia.

 

Montero, M. (2009). El fortalecimiento en la comunidad, sus dificultades y alcances. Universitas Psychologica, 8(3), 615-626.

 

Presidencia de la República (2017). Colombia presente en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer en New York.  Marzo 2017. Disponible en: http://www.equidadmujer.gov.co/prensa/2017/Paginas/Colombia-presente-en-la-Comision-de-la-Condicion-Juridica-y-Social-de-la-Mujer-en-New-York.aspx

 

 




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